Lenin. (1979). Carlos Marx. En Lenin, Las tres
fuentes y las tres partes integrantes del marxismo (págs. 11-44). Moscú:
Progreso.
Carlos Marx nació en
Tréveris, Alemania el 5 de mayo de 1818, estudió derecho en las universidades de
Bonn y Berlín, especializándose en Historia y Filosofía, durante su formación
recibió varias influencias que le fueron marcando, primero de Hegel, con su
idealismo del que luego renegara conservando lo relativo a la dialéctica; luego
de Feuerbach, en su acercamiento al materialismo. Activo participante en los movimientos de
izquierda, sobre todo en la difusión de la ideología a través de publicaciones
como la Gaceta del Rin y diversos manifiestos, entre los que destaca el
Manifiesto del Partido Comunista para sustentar el segundo congreso del a Liga
de Comunistas realizado en Londres en
1848; fue expulsado de diversos países por considerarlo subversivo; para
comenzar, su propia patria, luego de Francia y Bélgica, instalándose de manera
definitiva en Inglaterra donde pasaría tiempos difíciles y penurias económicas,
y hubiera perecido al poco tiempo, a no ser por la ayuda de su colega y amigo
Federico Engels. Finalmente, falleció el
14 de Marzo de 1883 dejando inconclusa la compilación de su obra cumbre, El
Capital, aunque sus escritos y apuntes permitieron a Engels llegar a una
versión aceptable de lo que pudiera haber sido en las propias manos del autor.
Se
le considera como continuador de tres de las corrientes ideológicas principales
del siglo XIX: la filosofía clásica alemana, la economía política clásica
inglesa y el socialismo francés, que continúan en su obra como el materialismo
filosófico, la dialéctica y la concepción materialista de la historia; su
doctrina económica reflejada en ‘El
Capital’ y el socialismo marxista respectivamente.
El
materialismo filosófico comienza a perfilarlo tras su ruptura con el idealismo
hegeliano; ahora para Marx, “lo ideal no es más que lo material transpuesto y
traducido en la cabeza del hombre.” El movimiento es la forma de existencia de
la materia; no existe materia sin movimiento ni movimiento sin materia y el
pensamiento y la conciencia, como productos del cerebro humano no se
contradicen, sino que armonizan con la propia naturaleza que les da sustento y
la dialéctica es la piedra de toque de la naturaleza, la que permite la
transformación de la necesidad en libertad, de la cosa en sí, no conocida pero
cognoscible. La dialéctica es por tanto
la ciencia de las leyes generales del movimiento y la transformación, del mundo
y del pensamiento como parte de la naturaleza. Y por supuesto, el movimiento de
la sociedad solo puede ser explicado si se consideran los principios dinámicos
de evolución a través de la historia.
El
hilo conductor que permite explicar el conflicto en la sociedades, donde se
presentan choques de aspiraciones, contradicciones, lucha entre pueblos, etc;
es la lucha de clases, entre hombres libres y esclavos, nobles y plebeyos,
señores y ciervos, el opresor y el oprimido enfrentados en las diversas etapas
por las que ha atravesado la historia de la humanidad, ahora este conflicto se
presenta entre el capitalista-burgués y el trabajador asalariado, el
proletario; mientras que las demás clases que aún sobreviven estarían
destinadas a ser absorbidas eventualmente por el proletariado, en
oposición al burgués cuando asumieran
que la manera de liberarse es la lucha contra el opresor y no solo la defensa
de la propia subsistencia.
La
doctrina económica de Marx se centra en el análisis de las relaciones de
producción, y, para la sociedad capitalista actual, en la producción de
mercancías, estos objetos satisfactores de necesidades y susceptibles a ser
cambiados por otros, cuyas características de valor de uso y valor de cambio,
asociadas al tiempo social del trabajo necesario para producirlas y el pago que
el capitalista hace por la fuerza del trabajo del hombre, permiten la aparición
de la plusvalía, en el momento que, al carecer de hacienda o medios de
producción dada la creciente brecha económica entre explotador y explotado, el
trabajador tiene que compensar con tiempo de trabajo la ambición del acaparador
para que éste pague solo una fracción de lo que debería y esto le permita
subsistir al trabajador y su familia; situación agravada por la creciente cantidad
de mano de obra disponible por la elevada natalidad registrada por la clase
trabajadora. Eso lleva a que el trabajador esté dispuesto a
trabajar por menos frente a la opción de quedarse sin trabajo.
El
socialismo es la etapa ideal de la sociedad, ese nuevo comunismo al que se
aspira con la lucha de clases, cuando se le expropien los medios de producción
al capitalista y el obrero proletario, preparado y consciente de su papel en la
sociedad, asuma su responsabilidad y trabaje para el bienestar no solo propio,
sino del común, se trata de la conquista no solo económica, sino también
política, estableciendo la “dictadura del proletariado” al asumir el poder
político. El proceso culminaría en la
extinción del Estado.
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