martes, 18 de diciembre de 2012

Carlos Marx


Lenin. (1979). Carlos Marx. En Lenin, Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo (págs. 11-44). Moscú: Progreso.
Carlos Marx nació en Tréveris, Alemania el 5 de mayo de 1818, estudió derecho en las universidades de Bonn y Berlín, especializándose en Historia y Filosofía, durante su formación recibió varias influencias que le fueron marcando, primero de Hegel, con su idealismo del que luego renegara conservando lo relativo a la dialéctica; luego de Feuerbach, en su acercamiento al materialismo.  Activo participante en los movimientos de izquierda, sobre todo en la difusión de la ideología a través de publicaciones como la Gaceta del Rin y diversos manifiestos, entre los que destaca el Manifiesto del Partido Comunista para sustentar el segundo congreso del a Liga de Comunistas  realizado en Londres en 1848; fue expulsado de diversos países por considerarlo subversivo; para comenzar, su propia patria, luego de Francia y Bélgica, instalándose de manera definitiva en Inglaterra donde pasaría tiempos difíciles y penurias económicas, y hubiera perecido al poco tiempo, a no ser por la ayuda de su colega y amigo Federico Engels.  Finalmente, falleció el 14 de Marzo de 1883 dejando inconclusa la compilación de su obra cumbre, El Capital, aunque sus escritos y apuntes permitieron a Engels llegar a una versión aceptable de lo que pudiera haber sido en las propias manos del autor.
Se le considera como continuador de tres de las corrientes ideológicas principales del siglo XIX: la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y el socialismo francés, que continúan en su obra como el materialismo filosófico, la dialéctica y la concepción materialista de la historia; su doctrina económica reflejada en ‘El Capital’ y el socialismo marxista respectivamente.
El materialismo filosófico comienza a perfilarlo tras su ruptura con el idealismo hegeliano; ahora para Marx, “lo ideal no es más que lo material transpuesto y traducido en la cabeza del hombre.” El movimiento es la forma de existencia de la materia; no existe materia sin movimiento ni movimiento sin materia y el pensamiento y la conciencia, como productos del cerebro humano no se contradicen, sino que armonizan con la propia naturaleza que les da sustento y la dialéctica es la piedra de toque de la naturaleza, la que permite la transformación de la necesidad en libertad, de la cosa en sí, no conocida pero cognoscible.  La dialéctica es por tanto la ciencia de las leyes generales del movimiento y la transformación, del mundo y del pensamiento como parte de la naturaleza. Y por supuesto, el movimiento de la sociedad solo puede ser explicado si se consideran los principios dinámicos de evolución a través de la historia.
El hilo conductor que permite explicar el conflicto en la sociedades, donde se presentan choques de aspiraciones, contradicciones, lucha entre pueblos, etc; es la lucha de clases, entre hombres libres y esclavos, nobles y plebeyos, señores y ciervos, el opresor y el oprimido enfrentados en las diversas etapas por las que ha atravesado la historia de la humanidad, ahora este conflicto se presenta entre el capitalista-burgués y el trabajador asalariado, el proletario; mientras que las demás clases que aún sobreviven estarían destinadas a ser absorbidas eventualmente por el proletariado, en oposición  al burgués cuando asumieran que la manera de liberarse es la lucha contra el opresor y no solo la defensa de la propia subsistencia.
La doctrina económica de Marx se centra en el análisis de las relaciones de producción, y, para la sociedad capitalista actual, en la producción de mercancías, estos objetos satisfactores de necesidades y susceptibles a ser cambiados por otros, cuyas características de valor de uso y valor de cambio, asociadas al tiempo social del trabajo necesario para producirlas y el pago que el capitalista hace por la fuerza del trabajo del hombre, permiten la aparición de la plusvalía, en el momento que, al carecer de hacienda o medios de producción dada la creciente brecha económica entre explotador y explotado, el trabajador tiene que compensar con tiempo de trabajo la ambición del acaparador para que éste pague solo una fracción de lo que debería y esto le permita subsistir al trabajador y su familia; situación agravada por la creciente cantidad de mano de obra disponible por la elevada natalidad registrada por la clase trabajadora.  Eso  lleva a que el trabajador esté dispuesto a trabajar por menos frente a la opción de quedarse sin trabajo.
El socialismo es la etapa ideal de la sociedad, ese nuevo comunismo al que se aspira con la lucha de clases, cuando se le expropien los medios de producción al capitalista y el obrero proletario, preparado y consciente de su papel en la sociedad, asuma su responsabilidad y trabaje para el bienestar no solo propio, sino del común, se trata de la conquista no solo económica, sino también política, estableciendo la “dictadura del proletariado” al asumir el poder político.  El proceso culminaría en la extinción del Estado.

El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado


Engels, F. (marzo-junio de 1884). El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Obtenido de CUADERNOS DE LA ALDEA: http://www.artnovela.com/cuadernos . Capítulos I, IX.

Engels hace una compilación de la teoría de Morgan para en ella fundamentar sus disertaciones sobre el surgimiento del Estado, así que, para esta síntesis de lectura se eligieron dos capítulos, el primero, que nos muestra un resumen de la teoría de Morgan sobre las épocas por las que ha transitado la humanidad, y el último, donde nos hace un resumen de todo lo que trata el libro que se suscribe.

I ESTUDIOS PREHISTÓRICOS DE LA CULTURA
Morgan propone que las épocas principales de la humanidad: el salvajismo, la barbarie y la civilización se pueden subdividir a la vez en estadios (inferior, medio y superior) para los cuales se marcan límites de acuerdo a los avances tecnológicos en la producción de los medios de subsistencia.
El salvajismo. En su estadio inferior los hombres habitan los bosques tropicales o subtropicales, viviendo sobre los árboles y consumiendo frutos, nueces y raíces.  El tránsito hacia el estadio medio se da cuando se desarrolla el lenguaje hablado, el hombre comienza a consumir productos marinos aprovechando la proteína al descubrir el fuego que le permite cocinar los alimentos, esto le permite comenzar a moverse por territorios más amplios, generando importantes migraciones, se comienza a emplear instrumentos de piedra toscamente labrados, nos encontramos en el periodo paleolítico de la Edad de Piedra.  El estadio superior comienza con la invención del arco y de la flecha, haciendo de la caza una actividad habitual para conseguir alimento de manera regular
La barbarie. El estadio inferior parte de la introducción de la alfarería.  Este periodo marca la divergencia entre culturas, que se desarrollaron de acuerdo a las condiciones naturales, puesto que en esta etapa se desarrolla el cultivo de las plantas y la domesticación y cría de animales; en cada territorio existen animales diferentes y los cereales que inicialmente fueron cultivados para ser destinados al consumo animal y luego aprovechados para consumo humano tampoco son comunes a todos los territorios, influyendo enormemente las condiciones ambientales; en algunos lugares se desarrollaron sistemas de riego para auxiliar el cultivo, mientras que en otros las condiciones ambientales permitían el desarrollo de la agricultura sin emplear auxiliares para acercar el agua a los cultivos, sino solo valiéndose de las condiciones naturales, ya fuera por inundaciones periódicas de los ríos o ayudados por las lluvias.  La división se hace entre los hemisferios oriente y occidente.  En el estadio medio se intensifica la agricultura, se comienza a construir con piedras artificiales, ya sea crudas (adobe) o cocidas (tabique) y con piedra labrada para encajar una con otra.  Es en este periodo donde permanece estático el hemisferio occidental hasta el descubrimiento y conquista por parte de los europeos.  Comienza la vida pastoril favorable principalmente en las praderas.  En el estadio superior se puede aprovechar finalmente el hierro, cuyo empleo en instrumentos de labranza habría de propiciar el paso definitivo para pasar de la producción de subsistencia hacia la de excedentes que permitiría  el intercambio de productos entre grupos diversos y finalmente, la invención de la escritura alfabética daría el salto definitivo hacia la civilización.

IX BARBARIE Y CIVILIZACIÓN
Con el paso de la barbarie a la civilización se produce la desaparición de la gens y la aparición del Estado, la complejización de la sociedad, la creciente densidad poblacional en las ciudades, la propiedad individual y los conflictos que ya no se circunscriben a los lazos de sangre sino a intereses de clase, hacen que las autoridades morales de las asociaciones gentilicias ya no sean adecuadas ni aceptadas para la resolución de problemas, por lo que tiene que recurrirse a instituciones externas que, mediante la aplicación de reglamentos normativos convenidos, diriman las diferencias, esta institución es el Estado.  El estado se desarrolla de acuerdo a la fase que se trate: el Estado antiguo corresponde a sociedades esclavistas, en Estado feudal la nobleza obligaba a los campesinos siervos a seguir sus designios y el del Estado moderno se valen los capitalistas para imponer sus decisiones sobre el trabajador asalariado.
Es en la etapa de la civilización donde se producen las grandes divisiones del trabajo: la primera se produce con la división de la sociedad en dos clase, los señores y los esclavos, los explotadores y los explotados, encargados del verdadero trabajo que produce dividendos para quien no trabaja la tierra pero que la posee de manera individual; la segunda gran división del trabajo se da con la separación oficios – agricultura, donde ya no todos tienen que trabajar la tierra para comer, algunos producen bienes suntuarios y útiles para la producción cuya adquisición es factible para la clase poseedora de la tierra gracias a los excedentes que obtiene, el dominio de la ciudad sobre el campo ya es más que evidente en este momento, los señores no solo se hacen extraños a la tierra en el sentido de que dejan de trabajarla ellos mismos, sino que se dan el lujo de alejarse espacialmente concentrándose en ciudades al alcance de los lujos y beneficios que les produce su clase.  La tercera gran división del trabajo se da con la aparición de los mercaderes, que incrementan la explotación sobre las clases más desprotegidas, separándolas de manera definitiva del consumidor de los productos del campo, ya que sirven de intermediarios entre el campo y la ciudad, obteniendo ganancias por productos que no les ha costado ningún trabajo y una mínima inversión que se ve compensada con creces al intercambiarlos por dinero en moneda, cuya introducción ellos impulsan, dejando de realizar los intercambios en base a un producto apreciado y sentando como nueva base a un metal precioso, el oro, primero considerando su pesaje y luego acuñado en monedas.  La fortuna se concentra de manera aún más notable en las manos de unos pocos mientras que la mayoría vive aún en peores condiciones que cuando trabajaban solo para conseguir su sustento.

Textos de Ángel Palerm sobre el modo asiático de producción y las discusiones que originaron


MODO ASIÁTICO DE PRODUCCIÓN
Para el texto que apareciera en la revista Anduli, Gerhard Steigress nos presenta una selección de fragmentos del texto de Ángel Palerm sobre la discusión con Karl Wittfogel sobre el Modo Asiático de Producción y el enfrentamiento teórico que se da entre Wittfogel y la propuesta marxista que le llevó a ser repudiado por los marxistas y que sus textos fueran prohibidos en los principales círculos de discusión intelectuales.
Marx, al proponer sus etapas evolutivas, no consideró inicialmente el Modo Asiático de Producción, sino que partía de los orígenes comunes de las culturas occidentales, el comunismo primitivo, seguido del modo esclavista de producción, el feudal y el capitalista-burgués, al cual seguiría el modo ideal, que de acuerdo a su propuesta sería el modo socialista de producción, al que se llegaría por medio de la revolución del proletariado para conseguir la propiedad común de los medios de producción.  El problema radica en la existencia de otro modo, al que, tras ser enterado de su existencia, él denomina Modo Asiático de Producción (MAP), debido a que los antecedentes que llegan a su conocimiento se sitúan precisamente en esa dirección con respecto a la localización de Europa, en civilizaciones tales como China, la India y Egipto. 
De determinar las características del MAP se encarga Wittfogel, enumerando las siguientes:  Se da en sociedades donde se ha superado el nivel de subsistencia, por contar con excedentes que proceden de la agricultura, es decir, el sistema tiene que ser eminentemente agrícola, donde el agua es un factor indispensable, ya sea que se carezca de ella o que esta exista en abundancia, de tal manera que sea necesario controlarla para lograr los excedentes en la producción agrícola, por lo que estaríamos hablando de la existencia de obras hidráulicas a gran escala, este último factor es el siguiente en la lista, la escala; se debe tratar de grandes territorios que reciban irrigación artificial o que cuenten con sistemas de drenaje para que se pueda considerar a la agricultura como verdaderamente hidráulica; y por último, que el estado sea el único dueño de los medios de producción, entendiendo por ello la tierra y los sistemas hidráulicos, liderado por una clase o estamento dirigente de burócratas y encabezado un gobernante déspota. 
El núcleo de la discusión se encuentra en la serie de semejanzas que Wittfogel encuentra entre el MAP y los rasgos característicos de la sociedad socialista del futuro propuesta por Marx, pues el socialismo de Estado parecía conducir inevitablemente hacia un dominio despótico de una minoría privilegiada sobre el resto de la población, y la teoría justificaría su posicionamiento estableciendo su dominio aún sobre los obreros, produciendo una “falsedad tango más peligrosa cuanto aparece como la expresión ostensible de la voluntad del pueblo”.

Palerm, A., & Steingress, G. (2009). Textos de Ángel Palerm sobre el modo asiático de producción y las discusiones que originaron. Anduli - Revista Andaluza de Ciencias Sociales(8), 229-248.

Hegel y el Idealismo Hegeliano


El Idealismo Hegeliano
Georg Wilhelm Friedrich Hegel  nació en Stutgar, Alemania, el 27 de agosto de 1770, su formación académica superior se desarrolló a la par de la Revolución Francesa, por cuyos ideales se vio fuertemente influido y la que rechazó tras el terror jacobino.
Su pensamiento se inscribe dentro de la tradición filosófica idealista alemana, sin embargo, busca incorporar elementos de otras corrientes de la historia del pensamiento tales como el realismo, el empirismo, el naturalismo, etc., para enriquecer su propuesta de un idealismo objetivo en el que se lograra reflejar al ser en su totalidad.
Su sistema filosófico se caracteriza por su racionalismo absoluto, basado en la dialéctica, es decir, una progresión de razonamientos que tras el análisis de una contradicción llevan a la solución de la misma, que a la vez puede ser una nueva afirmación del siguiente movimiento dentro de una realidad dinámica que permanece en constante cambio.
La dialéctica hegeliana consta de tres elementos clave: una tesis (afirmación, momento abstracto o intelectual), una antítesis (contradicción inherente, momento dialéctico o negativo-racional) y una síntesis (solución, donde los momentos anteriores son a la vez eliminados y conservados, elevándolos a un plano superior, enriqueciéndolos y perfeccionándolos).  Al término de cada movimiento, la síntesis se convierte en la tesis del siguiente movimiento y el ciclo comienza de nuevo.
Teniendo en cuenta que para Hegel el punto de partida, es Dios, la totalidad del ser, el “Logos”, el “espíritu absoluto”, o cualquier otro término que se emplee para referirse a este; emplea las siguientes categorías: Esta inteligencia suprema es el sujeto que conoce, pero a la vez es objeto o realidad concebida, fura de la cual nada existe, el logos se conoce a sí mismo, siendo a la vez sujeto y objeto; además es conocimiento, pensamiento e ideas dentro de su realidad espiritual, lazo que une e identifica sujeto, objeto y pensamiento.  Entonces, las categorías básicas son: la variación, dentro del cambio histórico de incesante sucesión de acontecimientos; la negatividad, del espíritu que se encuentra en permanente transformación, destruyéndose y construyéndose a si mismo; la razón, rectora del mundo, sustancia de la historia, que transcurre de acuerdo a leyes que permiten explicarla; y finalmente, la libertad, principio fundamental de la historia, en cuya última expresión se llega a la autoconciencia.
Para llegar al autoconocimiento hay tres pasos: la razón subjetiva, donde a través del individuo se desarrolla el espíritu universal; la razón objetiva  conseguida a través de la sociedad y las instituciones; y la razón absoluta, concentrada en el arte, la religión y la filosofía, esta última siendo el espejo del espíritu universal.
Bibliografía:
d'Hondt, J. (2008). El Idealismo y el Sistema Hegeliano. Obtenido de [Fragmentos] - Enciclopaedia Universalis: www.alcoberro.info
Viau, G. (11 de Marzo de 2012). Hegel y el idealismo hegeliano.

Patriotismo y nacionalismo en la historia de México


Brading, D. (1995). Patriotismo y nacionalismo en la historia de México. AIH. Actas XII, 1-18.

Patriotismo y Nacionalismo

La construcción e invención de una identidad nacional se da a partir de la utilización de símbolos, mitos y conceptos. En este proceso se pueden identificar dos grandes ciclos:
·      El Patriotismo criollo, bajo una monarquía absoluta se persigue una autonomía espiritual y la Virgen de Guadalupe es elegida como la figura para lograrlo, generándose en torno a esta imagen una mitología muy elaborada y adornada que va de la interpretación de las escrituras sagradas católicas hasta invenciones descabelladas empleadas para dotarla de simbolismo.
·      El Nacionalismo mexicano de la época posrevolucionaria, cuando se toma al mestizo como ideal de ciudadano.

Patriotismo Criollo

El guadalupanismo encuentra sus principales promotores en los sacerdotes criollos, que buscan una autoafirmación frente a los españoles peninsulares, constituyendo a la virgen mexicana en su bandera, el fundamento de la iglesia y el pueblo mexicano.  Incluso al inicio del movimiento de independencia, un cura criollo toma una imagen de la guadalupana como blasón de su lucha.
Desde la aparición de la Virgen María, en su advocación de Guadalupe plasmada sobre el ayate del indio Juan Diego, a mediados del siglo XVII hasta la construcción de la primera basílica que concluyó en 1709, la configuración del culto dicha imagen se vio reforzada por varias publicaciones que la revistieron de simbolismo, lo que aunado a la atribución de su auxilio durante la peste de 1737, le llevaron a ser proclamada como patrona universal de las diócesis de la Nueva España en 1746, decisión ratificada por la Santa Sede en 1754, y fortalecida por la construcción de santuarios en las principales ciudades del virreinato conservando, de preferencia, la configuración original con un camino de peregrinaje y ubicándolo en un cerro.
A la Virgen de Guadalupe se le compara con diversas figuras reflejadas en las Sagradas Escrituras, entre las que destacan:
·      El Arca de la Alianza – al contener en su vientre a Dios mismo.
·      La Zarza Ardiente – al haber hablado con el indio Juan Diego de la misma manera como Dios habló a Moises en el Sinaí.
·      Vara de Aarón – por su aparición entre flores, de la misma manera que la vara del sumo sacerdote fue la única florecida de entre las de los representantes de las doce tribus de Israel.
·      Las Tablas de la Ley – al quedar impresa de manera milagrosa sobre el ayate de Juan Diego como lo fueran los mandamientos por el dedo de Dios.
·      La Mujer del Apocalipsis – preñada, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y sobre la cabeza una corona de doce estrellas…
·      Segunda Eva – madre de Dios y de la nueva humanidad.

Nacionalismo Mexicano

Los principales exponentes son Andrés Molina Enríquez y José Vasconcelos.  El primero, en su libro Los grandes problemas nacionales, publicado en 1909, propone una teoría de la nacionalidad mexicana.  Sus principales influencias son el positivismo comptiano y el darwinismo social, con el que difiere respecto a la consideración del mestizaje, pues mientras en el darwinismo social se considera al mestizo como una degeneración y al hibridismo como un estadio imperfecto, Molina Enríquez lo considera como una perfecta adaptación al medio y resultado de una evolución sostenida que ha probado su total eficacia como selección natural.  El hibridismo da, a su parecer, origen a nuevas especies, y el mestizo mexicano emerge como una nueva raza de hombres. Proclama al mestizo como base de la nacionalidad, el único mexicano, que presta lealtad total hacia la nación, mientras que el criollo mantienen fuertes vínculos con la península ibérica y al indio solo le importa su propio pueblo y no la nación. 
José Vasconcelos elige como cruzada la educación pública, como Rector de la Universidad Nacional (creador de su lema ‘por mi raza hablará el espíritu’) y como Secretario de Educación.  Buscaba liberar a las masas de la ignorancia y de la pobreza mediante la educación pues ya era hora que México se independizara, ahora en espíritu, de la influencia europea, pues aquí estaba despuntando una nueva era que le correspondía especialmente a Hispanoamérica.  Su teoría temporal contempla tres etapas:
1.  Fase material o militar, dominada por la fuerza.
2.  Etapa intelectual o política, gobernada por la ciencia y la ley donde se presenta la competencia entre los Estados-nación.
3.  Edad estética o espiritual, animada por el amor y la belleza, prevaleciendo la unión, los acuerdos y la paz, trayendo el reino de Dios a la tierra, construyendo la ‘Utopía’.
El mestizo era la raza cósmica elegida para destacar en esta tercera etapa, como una síntesis de todos los pueblos en la sede territorial ubicada en el continente americano, situado entre los trópicos, con epicentro en la amazonia, territorio identificado con Hispanoamérica, dejando fuera a los Estados Unidos.

Las plazas si votan


Tamayo, S. (16 de Octubre de 2007). Las plazas sí votan. Etnografía política comparada de los cierres de campaña electoral, 2000-2006. Sociologíca(65), 217-249.

¿Votan las plazas?

Las plazas, entendidas como espacios culturales, físico-simbólicos, sociales y discursivos, expresan la cultura política de a población mediante la apropiación política del espacio público.  El análisis cualitativo de la ocupación de una plaza durante un mitin político nos habla de quienes la ocupan, refleja la dimensión cultural de la política; y este análisis se puede hacer mediante tres de sus componentes, el espacio físico simbólico, el espacio social y el espacio discursivo.
Para el espacio físico simbólico, la plaza como lugar significa algo para quien se lo apropia, la delimitación del espacio se hace mediante objetos físicos y también simbólicos; la utilización intencionada de bordes, sendas, hitos, áreas, cruces con los que se pueda orientar, contener y controlar a las multitudes que se convocan y donde la percepción juega un papel muy importante para la apropiación social del espacio al que se le atribuyen significados, principalmente históricos, ya se trate de la historia real o la “oficial”.
El espacio social se constituye y se construye mediante prácticas y las interacciones sociales, la manera en que la gente se distribuye, la jerarquización o agrupación de acuerdo a ciertas características con las que se identifican y que presentan exigencias sociales específicas.
El espacio discursivo se construye en base a las narrativas, mediante la interpretación de las acciones y los argumentos esgrimidos por los candidatos y como la gente se comprende a sí misma diferente del otro en lo que “su candidato” expresa y que imprime sentido a la acción.
En base a estos tres componentes, el autor procede a analizar los cierres de campaña de los tres partidos políticos mas importantes por su nivel de votos recibidos en las dos últimas elecciones federales, específicamente en lo referente a los cierres de campaña de los candidatos presidenciales.
En el 2000, todos los partidos realizaron el cierre de campaña en el Zócalo, pero la apropiación del espacio varió de acuerdo al partido.  Para el 2006, los espacios cambiaron y fueron más significativos para los propios partidos.

Espacio Físico-Simbólico

PAN (Partido Acción Nacional). En el cierre de la campaña de Fox fue sumamente emotivo, lleno de efusividad y espontaneidad, giraba alrededor de una figura carismática con la que se esperaba un cambio favorable, con la que se veía, ahora sí, posible el cambio de régimen; simbólicamente el templete se situó de  frente a la Catedral Metropolitana, representante de los valores católicos, y dando la espalda al edificio de gobierno del DF, gobernado por la oposición de la izquierda, La tecnología jugó un papel muy importante en esta presentación, simbolizando a la vez la eficiencia empresarial.  Este partido muestra intolerancia y autoritarismo cuando se trata de controlar a las masas, como quedó de manifiesto en la elección del sitio de cierre de campaña del siguiente candidato, Felipe Calderón; en el Estadio Azteca, el control fue aún más férreo que en el zócalo capitalino seis años atrás, la división tribunas campo estaba claramente marcada, con una total imposibilidad de los asistentes del “pueblo” de acercarse al candidato, privilegio que solo gozaban los invitados especiales, la ganancia para los de las tribunas era la vista panorámica.  Algo que agregar al simbolismo, por lo que se eligió el estadio para el cierre, es que en esos momentos se jugaba la Copa Mundial Alemania 2006, y si de algo podemos estar seguros es que hay más aficionados al futbol, y a la selección nacional, que a afiliados o simpatizantes a cualquier partido político, por lo que esperaban conseguir algunos votos indecisos más al realizar esta acción.  Nuevamente la tecnología estuvo presente como elemento principal del mitin para causar una buena impresión.  El templete, localizado al centro de la cancha, tenía la forma del logotipo del PAN, cruzado a manera de voto.  En este mitin, el Partido Acción Nacional hizo algo que tanto le criticara al pan, llenó el Estadio de acarreados.  Simbólicamente, se destacaba el control social, la distinción, el orden y la estabilidad.
PRI (Partido Revolucionario Institucional). En el 2000, el templete, fue situado al frente del Palacio Nacional, símbolo del poder federal, que hasta ese momento aún conservaban, como marco y escenario con tribunas para invitados a los lados del escenario, la organizaciones sindicales se vistieron de colores para pintar la plaza de verde, blanco y rojo de manera ordenada para simbolizar no solo el logotipo del partido, sino la bandera nacional.  Para el 2006 el cierre de campaña tuvo lugar en Veracruz, espacio simbólico para su candidato, mientras que el último acto público en la capital tuvo lugar en la plaza frente al Monumento a la Revolución, su último bastión y enclave de las organizaciones sindicales que aún les apoyaban, pero con baja asistencia.
PRD (Partido de la Revolución Democrática). En el año 2000 el cierre de campaña en el zócalo capitalino se estructuró colocando el templete con la espalda a la Catedral Metropolitana y el frente al Palacio de la Jefatura de Gobierno del DF, no hubo mucho orden e incluso el templete estuvo a punto de caer debido al aglutinamiento de gente sobre él.  No hubo despliegue tecnológico ni se gasto demasiado en entretenimiento ni escenario, como si hicieron los otros partidos; el acto fue austero.  Para el 2006 cambiaron la organización del espacio y con ello la el simbolismo, el templete daba la espalda a Palacio Nacional, utilizándolo como fondo del propio escenario, con la seguridad de ascender al máximo peldaño del poder en esas elecciones, y si las plazas votaran cuantitativamente, así hubiera sido.  En esta ocasión si hicieron uso de la tecnología para enfatizar los puntos importantes del discurso y dar gusto a los asistentes, así como la jerarquización del espacio y el control de las multitudes con la delimitación por vallas de contención, los grupos se aglutinaban de manera más compacta que en el pasado y gestionaban sus espacios mediante la portación de mantas con sus consignas y peticiones que al mismo tiempo servían para mostrar su pertenencia ante los otros asistentes.

Espacio Social

PAN. Se observaba ya entonces un elemento recurrente en los mítines panistas, una fuerte división por clases sociales, en el zócalo, la “gente del pueblo” se ubicaba en la plaza, mientras que los invitados especiales, la “gente importante”, se encontraba en los balcones de los hoteles de la plaza, se observaba también “casi una total ausencia de sindicatos y organizaciones sociales”.  A pesar de las diferencias socioeconómicas entre los asistentes, no se presentaron muchas fricciones, “se toleraban porque estaban muy alegres”  Para el año 2006, en el Estadio Azteca, la jerarquía del espacio se daba entre la zona de invitados vip en la parte del campo de juego, y el resto de los participantes ubicados en la gradería, con fuerte presencia policiaca
PRI.  La parte más cercana al templete se caracterizó en el 2000 por ordenar por colores las organizaciones sociales y sindicales.  Todo estaba muy ensayado y resultaba fastidioso para quienes debían estar ahí sin desearlo.  La jerarquía se daba no solo entre las organizaciones sociales y sindicales y la burocracia, sino también al interior de la propia burocracia partidista, diferenciando entre la alta burocracia, situada en las graderías a ambos lados del templete y la burocracia intermedia, situada en las terrazas de los hoteles, así como lo más destacado de la sociedad priísta.  La jerarquía social se mantuvo esencialmente igual para el 2006, salvo que muchas de las organizaciones que los apoyaran en periodos anteriores habían desertado y se notaba su ausencia.
PRD.  En el año 2000, con Cárdenas, si bien había organizaciones políticas y grupos diversos, la jerarquización no se dio de manera marcada, la diferencia de clase no se percibía, no había apretujones ni agresividad, privaba la tolerancia.  Para el año 2006 se notó más la jerarquización, los visitantes distinguidos se ubicaban en los hoteles de la plaza o en los palcos de las oficinas de la asamblea del DF o en el edificio de la Jefatura de Gobierno del mismo, en la plaza, los grupos ya eran plenamente identificables, sobre todo por la portación de estandartes con demandas particulares, si bien la unificación, el sentido del nosotros se los daba su preferencia por el candidato al gobierno federal, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), su líder.  Para la gente no era tan importante alcanzar a ver al candidato, sino el hecho de encontrarse ahí.

Espacio Discursivo

PAN. En el discurso de los candidatos en el cierre de campaña 2000, hubo referencias religiosas, la famosa frase del “Hoy, Hoy, Hoy” de Fox, se utilizaron figuras políticas importantes como  Porfirio Muños Ledo para ganar votos indecisos.  Los discursos hicieron fuerte énfasis en el neopanismo, dejando fuera el panismo ortodoxo o histórico.  Se hizo uso de los tiempos con precisión, haciendo que la gente se impacientara por la tardanza de la aparición del líder que amaban; todo perfectamente planeado para que Fox apareciera al oscurecer, pues se había diseñado un espectáculo de luces para su presentación, el cual no hubiera podido brillar en todo su esplendor cuando todavía hubiera luz de día. Para el año 2006, en el cierre de campaña de Felipe Calderón, las palabras empleadas para simbolizar su compromiso fueron: verdad, libertad, empleo, victoria, democracia, pasión y valor, colgadas a manera de pendones alrededor del Estadio Azteca; también se escucharon consignas religiosas, católicas, identificadas con la democracia cristiana, parte de la doctrina panista, sin dejar de lado las críticas al perredismo y sobre todo a su “enemigo” a vencer, AMLO.
PRI.  En los dos últimos cierres de campaña para elecciones federales, este partido ha mostrado un desgaste marcado en cuanto al aspecto discursivo, repitiendo consignas aprendidas hasta el cansancio, demasiado mecánicas y que definitivamente ni sus candidatos parecen creer, con elementos ensayados y coordinación de respuesta mediante organizadores que marcaban a la multitud cuando reaccionar ante los discursos.  Habiendo perdido el poder en 2000, el discurso 2006 parecía situarlos más como víctimas del abandono de una sociedad que parecía no recordar su participación en la construcción de la historia mexicana, lo único que parece diferir entre los dos periodos es que en este último se buscaba controlar la desbandada partidista más que creer que podrían regresar al poder.
PRD. Los discursos en el 2000 fueron de tipo estadista, sobre todo el de Cárdenas, con la lectura puntual de los compromisos de gobierno.  De manera similar, en el 2006, AMLO se enfocó a repasar los puntos centrales de su Proyecto Alternativo de Nación, estaba seguro de ganar la presidencia.
En conclusión, se puede decir que las plazas no votan en sentido cuantitativo, pero si lo hacen en sentido cualitativo, son espacios culturales que se pueden leer y nos hablan de las prácticas de los asistentes y de los organizadores de los eventos políticos que en ellas tienen lugar, nos pueden dar un vistazo prospectivo y nos pueden sugerir lo que podemos esperar que surja de ahí.

Bajo el Signo del Estado


Zárate Hernández, J. E. (1999). Bajo el Signo del Estado. Zamora: El Colegio de Michoacán. Pág. 9-18 y 143-167.

Introducción

Este libro es el resultado de la IX mesa de trabajo del Centro de Estudios Antropológicos del Colegio de Michoacán, y la temática sobre la que versa es la creación, permanencia y transformación de una identidad nacional en tiempos de una creciente migración y urbanización, bajo el mando de un gobierno altamente jerarquizado y autoritario que no ha logrado transitar del todo hacia la democracia.
El Estado trata de mostrar una imagen de modernización y democracia fomentando unos valores cívicos y una identidad nacional que poco tiene que ver con la enorme diversidad cultural que se encuentra contenida en el territorio mexicano, y frente a eso, se presenta una fuerte resistencia y persistencia de los particularismos regionales, sobre todo en el medio rural, donde prevalecen las relaciones cara a cara, el intercambio de favores y lealtades que se asocian a grupos locales antes que a instituciones nacionales.
El Estado, por otro lado, representa una fuente de legitimidad institucional, un ente distante que dirige y decide, pero desde lo alto, con una élite al mando que ese encarga de conseguir con ello la realización de sus propios proyectos y no se preocupa tanto del bienestar popular salvo cuando el no ocuparse de ello repercute en sus intereses de manera negativa y que pese a reconocer los errores y fallas al haber sido socializados en esta realidad, contribuimos a perpetuar como un statu quo inamovible.
La política es la arena donde se dirimen los asuntos públicos y está íntimamente relacionada con la idea del Estado y es este quien determina quienes pueden intervenir en la arena política, otorgándoles así una identidad política.
El proyecto identidad como Estado-nación mexicano comienza con la independencia, pero es hasta el siglo XX, tras la Revolución que toma una forma consistente y adquiere fuerza transformadora a nivel del territorio nacional, tomando como modelo al mestizo como ideal de ciudadano, a través de un partido que monopolizó la arena política durante más de 70 años, aunque su autoridad omnipotente comenzó a ser cuestionada a la par de los movimientos sociales que tuvieron lugar a finales de la década de 1960 a nivel mundial y en los que México no se quedó fuera; nuevos actores reclamaron ser incluidos en la arena política ya que sus necesidades no eran solventadas por el grupo en el poder.  Los particularismos regionales también reclaman reconocimiento y respeto a las tradiciones y normativas locales, a enarbolar sus propias características culturales sin tener que quedar fuera de la jugada por ello.
Emergió así la posibilidad hacia una transición hacia la democracia, con una participación más abierta y con el reto de construir nuevas formas de participación inclusiva, teniendo en cuenta que la deslegitimación de las instituciones mediante luchas fundamentalistas solo puede llevar a la disolución total, debiendo otorgar la primacía al diálogo y al entendimiento, al respeto al otro, desde cualquier punto que se tome la perspectiva, sin intentar imponer la ideología propia a los demás.

Familia y Género: Las Identidades Locales en un Contexto de Migración a Estados Unidos. (Soledad de León Torres)

La Dra. Soledad nos presenta en este ensayo las conclusiones de un estudio que realizó en Paredones, Michoacán, un poblado cercano a La Piedad; donde los roles de género determinan las esferas de acción en las que se pude mover un determinado actor, presentando una fuerte resistencia a las formas de dominio institucionales, pues lo más importante para ellos es la familia y los valores tradicionales católicos, y donde la migración ha llegado a trastocar sus preceptos internos.
La esfera femenina es el hogar, su papel es el cuidado de los hijos y mantener en orden el hogar, cuando se tuvo que incorporar al mercado laboral debido a la escases de hombres por la migración y por las fuertes carencias económicas, consideró al trabajo remunerado no propiamente como tal, sino como una ayuda para el hogar, su verdadero trabajo era el quehacer de la casa.  Entre los valores que caracterizan a la mujer están la honradez, la pureza, la subordinación, la pasividad, e incluso la ignorancia, porque la palabra que vale es la del hombre, ella solo está para acatar lo que le ordenen, o al menos eso era así hasta que las propias mujeres se incorporaron a la migración, por lo que las nuevas generaciones cuestionan su papel al interior de la sociedad, siendo mal vistas por las mujeres mayores que consideran esto como una corrupción de sus valores.
El hombre tiene una amplia participación en la sociedad, es quien decide todo lo que hay que decidir, no se le cuestiona el uso de la fuerza física  ya sea que la emplee para defender a su familia, su honra o para “educar” a sus hijos o “poner en su sitio” a su esposa”, siempre y cuando provea lo necesario para el hogar se le permite una libertad casi total, para moverse dentro de la comunidad, establecer relaciones con el exterior (y con las instituciones gubernamentales) y para migrar, siendo características distintivas del varón el arrojo, la independencia y la fortaleza.

Identidades y Movimientos Sociales. Autoetnografía desde el Punto de Vista de uno de sus Participantes. (Renato Rosaldo)

En los Estados Unidos de Norteamérica, la política de identidad surgida a mediados de la década de 1980 sirvió para que varios sectores de la población que habían permanecido al margen de la arena política, ya fuera por cuestiones de género, sexualidad, factores étnicos y raciales,  reclamaran la reivindicación con base en la acción afirmativa.  Con la emergencia de estos movimientos se demostró que la unidad y homogeneidad del Estado Americano no era más que un espejismo muy bien cuidado al ocultar detrás de la cortina lo que no cuadraba con su ideal de país desarrollado.
El surgimiento de nuevas identidades trae consigo un proceso de negociación hacia el interior del individuo y hacia el exterior, dentro de su propio grupo de autoadscripción y hacia la sociedad en general al adoptar esta identidad.  El proceso no es un camino fácil de seguir, hay momentos en que los individuos llegan a cuestionarse la pertenencia y si se comprometen con esta es una lucha constante.