lunes, 17 de diciembre de 2012

Antropología Política


Balandier, G. (1969). Antropología Política. Barcelona: Ediciones Península. Pág. 7-28 y 61-90

Capítulo 1 Construcción de la Antropología Política

La antropología política nace como un proyecto de especialización de la investigación antropológica, centrando su estudio principal bajo dos aspectos: uno que rebase las doctrinas políticas en busca de principios generales aplicables a las sociedades en su totalidad dentro de un análisis diacrónico bajo el supuesto de que el hombre es un ser político por naturaleza; el otro se dedica a la descripción y análisis de los sistemas políticos desde el punto de vista de la antropología, rescatando todos aquellos mecanismos e instituciones que, aunque bajo una primera revisión pudieran pasar por apolíticos, realmente se encuentran revestidos de relaciones de poder que pueden ser consideradas dentro de la esfera de lo político.
Como disciplina, la antropología científica aspira a ser considerada como científica por sus métodos y resultados; así como a obtener el reconocimiento de que existen otras formas políticas diferentes a las occidentales y que aún las sociedades más simples no están exentas de la presencia política en sus organizaciones, aun que se limiten al nivel familiar en aquellas de grupos reducidos o aquellas conocidas como segmentarias.  Puede que en algunas exista el Estado plenamente desarrollado, en otras existirá de manera incipiente y en otras más no existirá en absoluto, pero si lo harán otros tipos de estructuras políticas que responden a diversas configuraciones.
Es en los primeros momentos de conformación de la Antropología Política donde surgen las principales dicotomías que han guiado los estudios que se realizan desde su óptica, entre ellas se encuentran las de sociedades sin organización política / sociedades con organización política, sociedades sin Estado / sociedades con Estado, sociedades sin historia o con historia repetitiva / sociedades con historia acumulativa, algunas de las cuales han caído en desuso debido a que la complejidad de las sociedades estudiadas no se ve reflejada por la discusión establecida por esta división tan tajante.
Los objetivos principales de la Antropología Política son: a) “la determinación de lo político”, que está presente en todas las sociedades de una u otra manera;  b) “la aclaración de los procesos de formación y transformación de los sistemas políticos”, y c) el Estudio comparativo de las expresiones políticas encontradas en estudios antropológicos en busca de la determinación de una “historia mundial del pensamiento político”.
El camino para logra los objetivos ha llevado a la utilización de diversos métodos a través del desarrollo de la Antropología Política, comenzando por una orientación genética, estudiando los problemas de origen y evolución, la constitución y transformación del Estado en un rastreo diacrónico.  Le siguió la orientación funcionalista que buscaba identificar las instituciones políticas a partir de las funciones asumidas por ellas, encontrando instituciones que realmente se podían clasificar como políticas y otras que eran multifuncionales y entre cuyos fines, algunos eran políticos, las funciones propiamente políticas son  la que ayudan al mantenimiento del orden social y la organización interna, así como la defensa de las unidades políticas.  Un tercer tipo es la orientación tipológica, mediante la cual se buscaba establecer un catálogo de tipos de sistemas políticos de acuerdo a su forma de organización, desde los sistemas con gobierno mínimo hasta aquellos que cuentan con un Estado completamente constituido, indagando además las maneras en que se pasa de un sistema a otro   El siguiente método es el de orientación terminológica donde se parte de la delimitación del campo político para continuar con la delimitación del resto de los términos y conceptos empleados en el ámbito de lo político, utilizando a la lingüística como uno de sus instrumentos, y busca encontrar cuales son aplicables a todos los sistemas económico.  Se continúa con el de la orientación estructuralista, donde se estudia lo político desde las relaciones formales que comprenden las relaciones de poder entre individuos y grupos mediante una doble condición, el identificar los elementos que tienen en común y la diferenciación entre ellos; en un primer tiempo identificando las relaciones estructurales internas del sistema y en uno segundo la interpretación del conjunto considerado como sistema estático.  Y finalmente tenemos el de orientación dinamista, la más completa que considera a los sistemas como un todo dinámico y no como estructuras estáticas; considerando las contradicciones, las incompatibilidades, las tensiones y el cambio en los sistemas, así como los factores internos y externos que modifican el sistema y como lo político interviene en las relaciones.

Capítulo 3 Parentesco y Poder

Un gran número de sociedades simples se encuentran organizadas en base a mecanismos de descendencia unilineal en donde el lugar dentro del grupo se determina por su posición en el linaje y por medio de la determinación de su puesto dentro de la jerarquía del mismo se determina el acceso al reparto de los bienes por herencia, el derecho de habitar en un territorio y los terrenos que le corresponden, los puestos que pueden ocupar en la organización política.  La descendencia determina la “ciudadanía”; en algunas sociedades segmentarias, el concepto de esclavo nos remite a la no pertenencia al linaje y al no tener derecho de participar en la toma de decisiones en asuntos públicos, es la exclusión del grupo aunque se habite en el territorio.
En su mayoría, las sociedades segmentarias funcionan en base a oposiciones y solidaridades, en las que los grupos que emergen de un mismo tronco se oponen entre si en ciertos momentos, pero en caso de necesidad se agrupan en alianza solidaria en la unidad inmediatamente superior en el árbol genealógico del clan.  Algunos también se expresan dentro de un marco territorial segmentando, además de la sociedad propiamente dicha, el espacio, en unidades geográficas políticas; un principio de descendencia y un principio territorial conjuntos. Reconociendo que dentro de las sociedades segmentarias existen desigualdades, no todos los clanes ni los linajes son iguales, siempre existen grupos predominantes, con mayor prestigio que otro y dentro de estos, los hombres de mayor prestigio o rango se pueden detectar cuando surge el conflicto, serán aquellos que intervengan en la solución de los mismos.

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